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En los trabajos analizados, el concepto de estructura de familia se utiliza para denotar alguno de los cinco aspectos de la vida familiar descritos a continuación:

En los trabajos analizados, el concepto de estructura de familia se utiliza para denotar alguno de los cinco aspectos de la vida familiar descritos a continuación:

1.- Dinámicas de autoridad

Cuando las publicaciones mencionan el concepto estructura de familia, a una cantidad importante de trabajos les interesa conocer la forma básica en la cual se ejerce la autoridad dentro de la vida familiar: ¿la ejerce una pareja o una persona que vive con su pareja, o bien, la detenta un individuo solo (jefa o jefe de familia sin pareja)? Esta dimensión analítica puede conceptualizarse en distintas perspectivas. Una común, cuando hay hijos, es la distinción básica entre familias biparentales y monoparentales, donde los autores analizados quieren saber si dichas formas organizativas tienen o no consecuencias importantes para el bienestar de los adultos, pero en especial de los niños.

Una hipótesis subyacente en varios autores es la siguiente: es previsible que la presencia de una pareja al frente de una familia, en comparación de un adulto responsable solo, ofrezca opor­tunidades muy diferentes para distribuir el tiempo cotidiano entre las distintas actividades propias de la vida familiar; entre ellas, el cuidado y educación de los hijos, la atención de los enfermos, la preparación de alimentos, la realización de tareas escolares, la coordinación del trabajo dentro del hogar con el trabajo económico fuera del mismo, la organización del tiempo libre, el cuidado de los adultos mayores, y muchas otras actividades relevantes. De igual manera, es previsible una influencia diferente en el monto de los recursos materiales disponibles para atender las necesidades familiares. Si se espera que la presencia de una pareja al frente de la familia no influya en la organización, eficacia y eficiencia de las actividades diarias, como también en el monto de los bienes disponibles, es una perspectiva contra-intuitiva, pues implicaría olvidar que el principal recurso de las familias es su capital humano como tal.

2.- Marco normativo de derechos y obligaciones

En las democracias, como en otras sociedades, lo que hacen o dejan de hacer las personas que encabezan a las familias es resultado, en gran medida, de un marco de derechos y deberes definidos legalmente y, desde luego, también por las costumbres. Este marco brinda oportunidades de acción, pero también define límites generales. Por ello, a una parte importante de los trabajos analizados en esta investigación, al estudiar las estructuras de familia, les interesa indagar la influencia de la situación marital o civil de las personas que encabezan a las familias en relación con los problemas de bienestar de los miembros integrantes, tanto adultos como niños. En términos de bienestar, ¿es lo mismo el matrimonio en comparación con la cohabitación libre? ¿Hay diferencias significativas entre las personas casadas y quienes son divorciadas, separadas, viudas o solteras?

Tales preguntas tienen una gran relación con el tema de las dinámicas de autoridad en las familias, anteriormente mencionado; empero, lo curioso en la literatura analizada es su tratamiento separado. Algunos autores sí los unen, pero muchos otros no lo hacen; tal vez porque consideran dichas formas legales como poco relevantes en la vida práctica de las personas. Dicha concepción no tiene fundamentación alguna, según veremos en el transcurso del trabajo.

3.- Vínculos de consanguinidad con la siguiente generación (parentalidad)

El quehacer de los padres solos o de las parejas al frente de las familias, su horizonte normativo de derechos y deberes expresados en el estado civil o marital, tienen como destinatario principal de sus beneficios o problemas a la generación siguiente de niños que se encuentran a su cargo. De hecho, la importancia social de la familia descansa, de manera especial ―aunque no exclusiva―, en la referencia que se hace respecto de dicha generación. Por lo mismo, una buena parte de la literatura está interesada en estudiar las estructuras de familia entendidas como vínculos de consanguinidad entre dos generaciones: la de quienes encabezan las familias y la de quienes son menores de edad. Interesa conocer si los menores de edad son hijos biológicos de la pareja o del adulto solo, responsables de la familia. En caso contrario, ¿son legales los vínculos (padres adoptivos, padrastros y madrastras), o son enteramente informales? Y sobre todo, preocupa conocer las consecuencias de tales relaciones en el bienestar de los niños: ¿difieren según los vínculos de consanguinidad o no que se presentan? En materia de bienestar, ¿es lo mismo el vivir o no con ambos padres (con el papá y la mamá)? En términos generales, ¿ofrece la presencia de padrastros o de madrastras (o bien de otro tipo de adultos distintos de los padres biológicos), oportunidades de bienestar iguales, mejores o peores a los menores de edad?

4.- Procesos de estabilidad o de transición

La estructura de familia es un sistema dinámico de relaciones sociales, el cual puede analizarse mediante instrumentos que consideren los ciclos de vida que atraviesan tanto el conjunto familiar como sus miembros integrantes. En estos ciclos de vida, algunas familias mantienen una estructura organizativa básica, caracterizada por la permanencia del vínculo conyugal de la pareja responsable; pero otras no lo hacen, y transitan a una o más formas organizativas mediante el divorcio, separación o establecimiento de nuevas nupcias y cohabitaciones. Situaciones extremas como la muerte de uno o de los dos padres, también cambian todo el proceso organizativo familiar.

En la literatura analizada, buena parte de las investigaciones está particularmente interesada en estudiar las estructuras de familia entendidas como procesos de estabilidad o de transición, pues el cambio de una estructura a otra siempre va acompañado de modificaciones notables en la organización del tiempo, en la distribución de actividades, en los niveles y calidad de vida. La literatura destaca de manera sistemática la importancia de dichas dinámicas y cómo ellas influyen en una amplia gama de indicadores de bienestar.

5.- Sistemas básicos y complementarios de relaciones sociales

Otro tema importante, relacionado con la noción de estructura de familia, es la presencia o no de varios subsistemas de relaciones sociales dentro de una misma familia. Si sólo hay un sistema básico encabezado por parejas casadas o en cohabitación libre (con o sin hijos), estaremos hablando de una familia nuclear; o bien, si sólo está integrado por jefas o jefes solos con hijos, entonces se tratará de una familia seminuclear. En ambos casos, el análisis del sistema básico coincide con el análisis de la dimensión de autoridad de la estructura de familia, ya señalada antes.

Sin embargo, sucede con frecuencia que, además del sistema principal, la familia cuenta con un subsistema complementario de relaciones sociales conformado por otro tipo de parientes (por ejemplo, abuelos, nietos, sobrinos, y otros), lo que suele llamarse familia ampliada; y si el subsistema cuenta con la presencia de otras personas sin parentesco alguno con los primeros, entonces se trata de una familia compuesta.

En la literatura que fundamenta la presente investigación, la relación de las familias ampliadas o compuestas con el bienestar de la población ha sido poco estudiada mediante información de tipo censal o encuestas representativas. Lo anterior, tal vez porque la literatura proviene sobre todo de países desarrollados, pero también porque no ha sido tema de interés en países de menor desarrollo como son Brasil, México, Perú, Chile y Colombia, donde todavía se observa una presencia importante de familias ampliadas. 

Definición General

Considerando las cinco nociones en conjunto, siempre tienen que ver con algo fundamental de la vida familiar: la naturaleza de sus relaciones sociales básicas. Por lo mismo, en esta investigación, cuando mencionemos el concepto estructura de familia (o tipo de familia), entenderemos el vínculo de relaciones sociales que determina la dinámica y la organización de la vida familiar; es decir, su forma fundamental. Como tal, es el principal concepto que nos explica la influencia de las familias en el bienestar de sus miembros integrantes, tanto adultos como menores de edad.