Logo WEB2

Cuando revisamos la bibliografía que fundamenta nuestra investigación —con los buscadores de textos académicos Ebsco, ProQuest, Sage, JSTOR y Elsevier—, sólo encontramos tres artículos que abordaban el tema mediante encuestas representativas o datos de tipo censal y, además, no tenían problemas metodológicos y no eran resultado de interpretaciones sesgadas. Todos ellos habían sido publicados en años recientes (de 2012 a 2015). A éstos hay que añadir los resultados de una investigación publicada en México. Los estudios son los siguientes:  

Cuando revisamos la bibliografía que fundamenta nuestra investigación —con los buscadores de textos académicos Ebsco, ProQuest, Sage, JSTOR y Elsevier—, sólo encontramos tres artículos que abordaban el tema mediante encuestas representativas o datos de tipo censal y, además, no tenían problemas metodológicos y no eran resultado de interpretaciones sesgadas. Todos ellos habían sido publicados en años recientes (de 2012 a 2015). A éstos hay que añadir los resultados de una investigación publicada en México. Los estudios son los siguientes:  

Estudio de Mark Regnerus

El estudio de Mark Regnerus, publicado en 2012, trata la situación de los Estados Unidos de América: “How different are the adult children of parents who have same-sex relationships? Findings from the New Family Structures Study” [Social Science Research, 41(4)]. El análisis está fundamentado en la encuesta KnowledgePanel que incluye 55 000 casos, aproximadamente, de los cuales sólo se identificaron 236 personas que habían vivido, cuando eran niños, con parejas del mismo sexo.

La investigación es representativa de la población de los Estados Unidos que tienen de 18 a 39 años de edad. Está basado en una sub-muestra de 2 988 personas, obtenida de la reconocida base de datos KnowledgePanel, que ha servido para desarrollar más de 350 ponencias y artículos académicos, libros y conferencias; entre otros, la Encuesta Nacional sobre Salud y Comportamiento Sexual de 2009. En su trabajo, el doctor Regnerus analizó 30 indicadores específicos de bienestar (todos relacionados con la agregación de indicadores que hemos hecho en este libro), mediante el procedimiento de comparar a las personas que habían vivido en su infancia con papá y mamá biológicos, respecto de otras situaciones posibles; en especial de los adultos que habían vivido en alguna etapa de su infancia en hogares encabezados por parejas del mismo sexo.

Los resultados de la investigación del doctor Regnerus confirman la misma tendencia observada en la literatura analizada en nuestro trabajo: debido a que los hogares encabezados por parejas del mismo sexo se alejan del tipo de familia conformado por papá y mamá biológicos, se registra una cantidad significativamente mayor de problemas de bienestar. Por lo mismo, los adultos que de niños o adolescentes vivieron en dicho tipo de hogar reportaron una experiencia notoriamente mayor de problemas como los siguientes: abuso sexual en la niñez, relaciones sexuales no voluntarias, pensamientos suicidas, enfermedades de transmisión sexual, desempleo, problemas académicos, depresión mental, arrestos judiciales e inestabilidad en su vida de pareja, entre otros indicadores relevantes de problemas de bienestar:

 

Indicadores de bienestar en adultos de 18 a 39 años de edad
según el tipo de pareja que tenía su hogar cuando eran niños
Variables Tipo de Pareja*

Con papá
y mamá
 biológicos

Con pareja de mujeres Con pareja de hombres
Primer grupo de variables
(porcentajes de variables dicotómicas)
Experiencia de abuso sexual durante la niñez 2 23 6
Experiencia de relaciones sexuales por la fuerza (no voluntarias) 8 31 25
Pensamientos suicidas recientes 5 12 24
Identidad enteramente heterosexual 90 61 31
Alguna vez contrajeron enfermedades de transmisión sexual 8 20 25
Empleo de tiempo completo 49 26 34
En situación de desempleo 8 28 20
Reciben terapia psicológica en la actualidad o recientemente 8 19 19
Aventuras extramaritales o fuera de la unión libre que sostienen 13 40 25
La familia recibió ayuda pública asistencial cuando los entrevistados eran niños 17 69 57
Reciben ayuda pública asistencial en la actualidad 10 38 23
Segundo grupo de variables
(promedio de variables continuas)
Logros académicos 3.19 2.39 2.64
Relaciones conflictivas con la familia de origen 2.30 3.13 2.90
Nivel de salud física 3.75 3.38 3.58
Índice de depresión 1.83 2.20 2.18
Problemas en la relación de pareja actual 2.04 2.35 2.55
Tercer grupo de variables
(promedio de frecuencias de eventos)
Consumo de tabaco 1.79 2.76 2.61
Arrestos judiciales 1.18 1.68 1.75
Culpabilidad en delitos no menores 1.10 1.36 1.41
Cantidad de parejas sexuales mujeres (entre mujeres) 0.22 1.04
Cantidad de parejas sexuales varones (entre hombres) 0.20 1.47
* El autor también analiza otro tipo de familias (por ejemplo, las monoparentales).
Los valores en cursivas y negritas son significativos con una p <0.05 y han sido controlados de manera multivariada por sexo, edad, raza, nivel educativo de la madre, ingresos del hogar durante la infancia y experiencia de bullying en la infancia.
Los valores que sólo están en negritas son significativos con una p <0.05, pero no tienen control multivariado.
Fuente: Mark Regnerus (2012).

 El estudio de Regnerus es probablemente el primero de su tipo a nivel mundial. El trabajo confirma la misma tendencia de bienestar que aportan las publicaciones analizadas en nuestro libro: la información científica disponible muestra sistemáticamente que los niños necesitan vivir en familias conformadas por sus dos padres biológicos (papá y mamá). Estas familias suelen tener mayor o menor cantidad de problemas, pero ofrecen condiciones significativamente mejores para disminuir la aparición de problemas sociales y conductuales. En cambio, en las demás situaciones posibles —entre ellas, los hogares encabezados por parejas del mismo sexo— se observa en promedio un agravamiento significativo de los riesgos y problemas de bienestar.

 

Estudio de Douglas W. Allen


La investigación de Douglas W. Allen: “High school graduation rates among children of same-sex households”, publicada en 2013 [Review of Economics of the Household, 11(4)], está basada en una submuestra de 20% del Censo de Canadá de 2006. Analiza la relación entre tipos de familia y graduación escolar en high school en los jóvenes de 17 a 22 años de edad.

Al comparar ambos indicadores, Allen encontró lo siguiente (véase gráfica): cuando los jóvenes vivían con parejas del mismo sexo, su posibilidad de graduarse en high school era 35% menor que la propia de los jóvenes que vivían con su papá y mamá casados. Diferencia estadística significativa que el autor analizó con métodos multivariados para controlar la influencia de otras variables subyacentes.

C2 Douglas

 

Estudio de Fernando Pliego

El estudio de Fernando Pliego Carrasco se encuentra en el libro Las familias en México. Estructuras de organización, procesos de cambio 2000 – 2010 y consecuencias en el bienestar de niños y adultos, publicado en 2014 (México: Porrúa Editores). Está basado en los Microdatos del Censo de Población y Vivienda de 2010, los cuales contienen la información de 3 millones 708,784 personas encuestadas de 0 a 17 años de edad, además de los propios de los otros grupos de edad. Como se trata de un estudio representativo del país, los datos reflejan la situación de 30 millones 878,958 menores de edad del país.

Al estudiar la deserción escolar en los niños y jóvenes de 6 a 17 años, y relacionar los datos con su tipo de familia, se encontró que, cuando los menores vivían en hogares de parejas del mismo sexo de hombre y hombre, había una posibilidad de deserción escolar 270% mayor que la propia de los menores que vivían con su papá y mamá casados; y que, cuando vivían en hogares de parejas del mismo sexo de mujer y mujer, la posibilidad era 190% mayor en comparación con los niños que vivían con su papá y mamá casados (véase gráfica).

C4 Pliego

Se trata de una diferencia notable que también se analizó de manera multivariada (regresión logística) mediante el control de diez variables: sexo del menor, edad del menor, cantidad de hijos en el hogar, nivel educativo del jefe(a) del hogar, acceso a servicios de salud por parte del jefe del hogar, prestaciones sociales del jefe del hogar, carencias en la calidad y espacios de la vivienda (pisos, techos, paredes y hacinamiento), carencias en los servicios de la vivienda (agua, drenaje, electricidad y combustible para cocinar), hambre en el hogar y tamaño de la localidad.